
Muchas veces he pensado, meditado e incluso inventado conceptos de amor o alguno de sus derivados, pero jamás he podido encontrar palabras que describan mejor al amor que el sonido de tu nombre, palabra tan extraña de sonido inigualable, de letras inusuales y aspecto tan hermoso, para mí eso es el amor, tu esencia y tu mirada, aquella mirada de Cleopatra con aquellos ojos grandes, negros y su inigualable fondo blanco que resaltan su belleza, contornos sombreados por pestañas cual palmeras en verano que se mueven con el viento y dibujan su silueta.